jueves, 29 de noviembre de 2012

Celebración de la Voz Humana

Los indios shuar, los llamados jíbaros, cortan la cabeza del vencido. La cortan y la reducen, hasta que cabe en un puño, para que el vencido no resucite. Pero el vencido no está del todo vencido hasta que le cierran la boca. Por eso le cosen los labios con una fibra que jamás se pudre.

El Mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. 
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que 
Somos un mar de fueguitos. 
El mundo es eso - reveló - Un montón de gente, un mar de fueguitos. 
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. 
Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. 
Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. 
Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarles sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Llorar

"Fue en la selva, en la amazonia ecuatoriana. Los indios shuar estaban llorando a una abuela moribunda. 
Lloraban sentados, a la orilla de su agonía. Un testigo, venido de otros mundos preguntó:
-¿Por qué lloran delante de ella, si todavía está viva?
Y contestaron los que lloraban:
-para que sepa que la queremos mucho."

3 comentarios:

  1. El mundo ese fue el cuento que me intereso mas porque a pesar de que todos somos fuegos, nuestras llamas son diferentes algunas similares pero nunca serán iguales.

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  2. el mundo existen personas con diferentes poderíos, intelectuales económicos, posiciones, clase social que son representadas con cada llama en el poema esto quiere decir que ninguna persona es igual
    Manuel Perez

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  3. somos personas muy diferentes quienes solo dejaremos de existir cuando callemos pero siempre que alguien llore por nosotros tendremos una razon para brillar

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